Territorio Dinópolis, uno de los mayores atractivos turísticos de la provincia turolense, ha cerrado la temporada de 2009 con un incremento en el número de visitantes de cerca del cinco por ciento respecto al año pasado.
Para los responsables del parque el dato es «muy positivo», sobre todo si se tiene en cuenta la situación de crisis económica. Además, este año el parque ha permanecido abierto nueve días menos que el año anterior, algo que no ha perjudicado sus expectativas de visitantes.
La valoración que desde el parque se hace de estos datos es que Dinópolis se «consolida» poco a poco y «se convierte en una visita obligada» para los padres que quieran disfrutar con sus hijos de un viaje inolvidable a los orígenes del planeta. Además, los convenios públicos que facilitan la llegada de colegios han provocado que en los últimos años este incremento de visitantes sea imparable.
Motor económico
Este parque temático es la apuesta central del Gobierno aragonés para impulsar el sector turístico en Teruel, una provincia que necesita de iniciativas como esta para alejar el fantasma de la despoblación y revitalizar un territorio en el que la crisis económica se une a la sangría demográfica que arrastra desde mediados del siglo XX. Su riqueza paleontológica ha sido clave en la puesta en marcha de este parque, que tan buenos resultados está generando en los últimos años.
Desde que el parque abriera sus puertas en 2001 lo han visitado cerca de un millón y medio de personas
Su cifra de visitantes va en aumento y la provincia de Teruel está consiguiendo hacerse un hueco importante en lo que al turismo de interior se refiere. Al valor monumental y paisajístico de su territorio hay que sumar desde hace unos años este parque, al que acuden anualmente miles de familias que buscan conjugar la diversión con el aprendizaje.
Asentar la población y atraer principalmente al turismo familiar han sido los principales retos de este parque, que con el paso de los años se ha eregido como una alternativa importante de ocio en España.
Los restos paleontológicos de Teruel dieron lugar a la idea de crear un parque temático para que desde una perspectiva lúdica los visitantes se puedan adentrar en los orígenes de la vida en la Tierra. Por eso entrar en Dinópolis es hacer un viaje por el planeta Tierra de hace millones de años.
En el año 2001 abrió sus puertas y, desde entonces, se han ido realizando diversas ampliaciones. La mayor tuvo lugar en el año 2006 y en ella se invirtieron más de 12 millones de euros. Desde que Dinópolis se abriera al público por sus instalaciones han pasado cerca de un millón y medio de turistas, la mayor parte público familiar en el que los niños y jóvenes son los que más disfrutan de unas atracciones y recreaciones únicas en Europa. Y es que este parque dedicado en exclusiva a los dinosaurios es el más grande de los que existen en Europa.
Su éxito ha provocado que en los últimos años se abran nuevas sedes a lo largo de la provincia, en aquellas localidades con más yacimientos paleontológicos. Es el caso de Rubielos de Mora, Galve o Peñarroya de Tastavins, que junto a la central de Teruel capital y otros dos centros más forman Territorio Dinópolis, uno de los proyectos turísticos más innovadores que se han puesto en marcha en España en los últimos años.
Diversidad de público
Precisamente, el mayor incremento de visitantes se ha dado en la sede central de la ciudad turolense, que ha recibido a 5.262 visitantes más. El resto de sedes, también han aumentado sus visitas aunque en menor medida. En concreto, han tenido 1.329 visitantes más que en 2008.
La cercanía de Teruel con comunidades como Madrid, Cataluña o Valencia hacen que la mayoría de los turistas provengan de estas zonas. Un año más son los valencianos los más asiduos al parque, seguidos de los propios aragoneses y los madrileños. Estas tres regiones congregan cerca del 50 por ciento de las visitas al parque.