La tabla de corte incorpora patas de caucho permanentes, para que no deslice; codificación por colores, que evita contaminaciones cruzadas de alimentos; y puede utilizarse por ambas caras
Frente a los problemas que generan a los usuarios otras tablas de corte, la empresa zaragozana ofrece un producto seguro, higiénico y duradero, gracias a sus patas de caucho en las esquinas, su codificación por colores y su reversibilidad.
La normativa prohíbe el uso de trapos de tela -que se colocan debajo de la tabla para que no deslice- en las cocinas, por su porosidad, así como el empleo de tablas de madera, que retienen humedad y se convierten en focos de infección. ARAVEN da respuesta a la necesidad de una tabla segura, que no deslice, incorporando apoyos antideslizantes -permanentes- integrados por sobre inyección. Estas esquinas de caucho van unidas al cuerpo de la tabla, impidiendo que se caigan y se pierdan en los procesos de lavado.
De otra parte, la norma obliga a no mezclar alimentos cuando se manipulan en la tabla, por lo que recomienda el empleo de tablas de diferentes colores, a fin de evitar contaminaciones cruzadas. Sin embargo, los usuarios prefieren las de fondo blanco porque el color esconde la suciedad. ARAVEN hace compatible la normativa y la preferencia del consumidor con la codificación de colores de las esquinas, de modo de cada color identifica un tipo de alimento a manipular: rojo para la carne cruda, amarillo para la carne de aves cruda, verde para las frutas y hortalizas, azul para el pescado crudo y blanco para la panadería y los quesos.
Además, la nueva tabla de corte de ARAVEN es reversible, característica que alarga su vida útil. Permite el lavado en lavavajillas y se encuentra disponible en tres medidas diferentes: 304 x 204 x grosor 15 mm, 404 x 304 x grosor 20 mm y 504 x 304 x grosor 30 mm.